Es curioso lo que uno en su adultez recuerda, sobre todo, si son momentos que marcaron tu infancia y por consiguiente tu vida. Definitivamente a lo largo de mi vida he recordado un sin fin de cosas, buenas o malas, que marcaron mi vida, ya sea porque las viví siendo un niño, adolescente o joven. Muchas de esas cosas las viví solo y otras cosas, como a todo el mundo le pasa, las viví en compañía de otras personas.
Un recuerdo en particular invade frecuentemente mi mente, y me parece curioso porque es una de las cosas más simples que viví en mi infancia, pero que ha dejado huellas profundas en mi vida y aún no se porqué es así. Cada vez que recuerdo ese hecho he tratado de analizarlo y de responderme porqué causó tanto impacto en mi, porqué algo tan pequeño pudo quedarse tatuado en mi memoria, y porqué esa vivencia la logro relacionar (por tratar de "autopsicoanalizarme") con diferentes y posteriores hechos vividos a la largo de mi vida.
A varios amigos y amigas alguna vez les conté mi historia, que además es uno de los más antiguos y primeros recuerdos grabados en mi memoria, eso sí, grabado no completamente porque hay cosas que aún quisiera recordar para completar la historia; quizá si recordara esos detalles que no logro recordar no sería tan importante para mi ese hecho y quizá no estuviera escribiendo hoy esto. Todo tiene que ver con un "ron-ron" (nombre con el que conocemos a un pequeño escarabajo en Guatemala), un pequeño y minúsculo ron-ron que llegó a mi vida cuando tenía, según recuerdo, unos cinco o seis años y vivía en la casa de mi abuelo.
Quien lea esta nota (si es que alguien la lee) se preguntará porqué escribo acerca de un minúsculo y para muchos insignificante ron-ron. Cualquiera que me conozca sabría que yo les respondería algo como: ¿porqué no? ¿porqué no escribir sobre un ron-ron si igual es importante para mi?
No pretendo desesperarles (o desesperar a la persona que lea, si es que alguien lee como ya dije antes) por no ir al grano y contar la historia del ron-ron, así que les contaré la historia, o mejor dicho, lo que recuerdo de esa pequeña historia, si es que se le puede llamar historia, aunque sea parte de "mi historia".
Recuerdo que tenía cinco o seis años y que estaba en el piso sentado jugando con un pequeño ron-ron. En el recuerdo también aparece al fondo de la habitación mi mamá, no recuerdo que hacía ella, solo que estaba ahí. Me sentía feliz y realizado con el ron-ron con el que jugaba, era mi pequeño amigo, mi pequeña mascota, mi pequeño juguete vivo. Recuerdo que lo ponía en mi mano y luego en el suelo, era tan feliz con él. Es un recuerdo muy pequeño, un recuerdo fugaz, ya que solo unos cuantos minutos estuve con él. Ya dije que recuerdo que estaba muy feliz con el ron-ron, pero también recuerdo que después yo estaba llorando, llorando amargamente por mi ron-ron, llorando como se llora cuando se va alguien a quien amas demasiado, llorando como cuando pierdes algo que quieres mucho, llorando con mucho dolor. La última parte de ese pequeño recuerdo, es la que precisamente no recuerdo bien; aún me pregunto porqué yo estaba llorando. Evidentemente sabía que mi ron-ron se había marchado, lo que no recuerdo bien es cómo fue que se marchó. Cada vez que hago esfuerzos para recordar, hay dos motivos que vienen a mi mente por los que yo lloraba, lo cual es lo que da vueltas a mi cabeza y no me deja en paz, además, definitivamente es la causa de que a mi edad aún esté recordando o tratando de recordar que pasó: a veces recuerdo que mi ron-ron estaba muerto y por eso lloraba, y otras veces recuerdo que el ron-ron voló y se fue, por lo que evidentemente, lloraba.
Es bastante perturbador no recordar bien, y peor aún, el recordar dos cosas resulta frustrante y estresante a la vez, porque sé y tengo la certeza de que solo una de las dos cosas pudo pasar: 1) el ron-ron se murió; o, 2) el ron-ron se fue volando. O una cosa, o la otra, así de simple.
Del recuerdo fugaz (o historia como le llamo a veces) he analizado muchas cosas, además de vincular ese pequeño momento a diferentes momentos o vivencias de mi vida. Sin embargo, son dos cosas las que más me pregunto constantemente; 1) ¿Cómo es que la historia o el recuerdo fugaz del ron-ron ha causado tanto impacto en mi vida?, al punto de perturbarme la mente, de causarme estrés e incluso frustración. 2) ¿Cómo es posible que pueda recordar dos posibles finales, sabiendo que sólo uno es cierto?, esta interrogante es quizá, la que más me quita el sueño, hablando en sentido figurado.
He pensado que únicamente mediante hipnosis y una regresión podría saber qué realmente pasó con el ron-ron, aunque no creo que sea para tanto, o quién sabe. De cualquier forma, he llegado a algunas conclusiones a partir del recuerdo fugaz de mi pequeño ron-ron, siendo las siguientes:
1) Me gusta admirar hasta lo más pequeño, me dejo maravillar por aquellas cosas que generalmente no causan ninguna impresión o son insignificantes para la mayoría de personas.
2) Tengo una capacidad enorme para amar, para amar desmedidamente. Si puedo amar profundamente a un pequeño ser como un ron-ron, imaginen cuánto puedo amar a un ser más grande y hermoso como mi Canche Monet (mi perro), o a los seres humanos, sin entrar a individualizar a las personas que realmente amo.
3) Me cuesta mucho aceptar y superar que se vayan los seres (humanos o no) que realmente amo. Me cuesta mucho poder decir adiós. Si luego de más de veinticinco años aún me atormenta un fugaz recuerdo de un ron-ron, pasarán varias vidas para poder entender y superar, por ejemplo, el hecho de haberle dicho adiós a mi padre, aunque claro, como se lo dije a él en su momento, espero verlo en una próxima vida.
4) No olvido fácilmente, sobre todo los momentos que me causan mucho dolor.
5) Tengo el hábito o el "mal hábito", depende del cristal con que lo vean, de razonarlo todo y de encontrarle explicación a todo, a absolutamente todo, y si no le encuentro explicación a las cosas no puedo estar tranquilo, no puedo estar en paz; aún me pregunto qué pasó o qué pudo pasar con el ron-ron, además de preguntarme porqué puedo recordar dos cosas, sabiendo que solo una realmente pasó. Que agonía!
Ahora bien, el hecho de recordar dos cosas sabiendo que solo una de ellas realmente pasó, me desconcierta un poco. ¿Será que mi mente se inventa cosas cual delirios?, espero que no porque estaría al borde de la psicosis. ¿Será que mi mente fue capaz de crear "otra realidad" para tratar de aguantar tanto dolor?. ¿Será que hay otras interrogantes que aún no me las he planteado y son esenciales y fundamentales para comprender el hecho de que recuerde dos cosas?
En relación a las preguntas anteriores puedo concluir que no lo se y quizá nunca lo sepa. Lo único que si se, es que el recuerdo fugaz de un pequeño ron-ron causó un efecto mariposa (concepto de la teoría del caos) en mi vida.
P.D. El toque romántico: Las mariposas no las siento en el estómago mo, las siento en la mente, en el corazón, en el alma...en todo el cuerpo ;)
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